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Generación de fotogramas
La generación de fotogramas (Frame Generation) es una tecnología de asistencia visual impulsada por algoritmos de inteligencia artificial o interpolación de movimiento que tiene como objetivo aumentar drásticamente la fluidez de un videojuego. Fue popularizada principalmente por NVIDIA con su tec…
La generación de fotogramas (Frame Generation) es una tecnología de asistencia visual impulsada por algoritmos de inteligencia artificial o interpolación de movimiento que tiene como objetivo aumentar drásticamente la fluidez de un videojuego. Fue popularizada principalmente por NVIDIA con su tecnología DLSS 3, y posteriormente adoptada por AMD a través de FSR 3. Cómo funciona y su impacto jugable En lugar de obligar al procesador y a la tarjeta gráfica a calcular y renderizar cada cuadro desde cero, la generación de fotogramas analiza dos imágenes consecutivas generadas por el motor del juego y predice cómo debería lucir un fotograma intermedio. Luego, inserta esta nueva imagen de forma artificial. Esto permite que el monitor reciba una mayor cantidad de cuadros por segundo, haciendo que la acción se perciba mucho más suave ante el ojo humano. Limitaciones y confusiones habituales Aunque resulta vital para habilitar efectos pesados como el trazado de rayos en resoluciones altas, esta tecnología tiene un costo: no reduce la latencia de entrada (input lag) como lo haría un aumento real de rendimiento. De hecho, añade un ligero tiempo de procesamiento. Para que la experiencia sea óptima y no se perciban artefactos visuales graves o controles pesados, se recomienda que el juego ya funcione a una tasa base de al menos 40 o 60 FPS antes de activar la generación. Por ello, usarla para intentar salvar un juego que corre a 20 FPS suele resultar en una experiencia defectuosa. Un ejemplo sencillo En títulos exigentes como The Witcher 3 Remastered, la generación de fotogramas permite escalar de 40 FPS a 70 FPS para lograr una experiencia más fluida. Fuentes para profundizar Fuente 1
La generación de fotogramas (Frame Generation) es una tecnología de asistencia visual impulsada por algoritmos de inteligencia artificial o interpolación de movimiento que tiene como objetivo aumentar drásticamente la fluidez de un videojuego. Fue popularizada principalmente por NVIDIA con su tecnología DLSS 3, y posteriormente adoptada por AMD a través de FSR 3. Cómo funciona y su impacto jugable En lugar de obligar al procesador y a la tarjeta gráfica a calcular y renderizar cada cuadro desde cero, la generación de fotogramas analiza dos imágenes consecutivas generadas por el motor del juego y predice cómo debería lucir un fotograma intermedio. Luego, inserta esta nueva imagen de forma artificial. Esto permite que el monitor reciba una mayor cantidad de cuadros por segundo, haciendo que la acción se perciba mucho más suave ante el ojo humano. Limitaciones y confusiones habituales Aunque resulta vital para habilitar efectos pesados como el trazado de rayos en resoluciones altas, esta tecnología tiene un costo: no reduce la latencia de entrada (input lag) como lo haría un aumento real de rendimiento. De hecho, añade un ligero tiempo de procesamiento. Para que la experiencia sea óptima y no se perciban artefactos visuales graves o controles pesados, se recomienda que el juego ya funcione a una tasa base de al menos 40 o 60 FPS antes de activar la generación. Por ello, usarla para intentar salvar un juego que corre a 20 FPS suele resultar en una experiencia defectuosa. Un ejemplo sencillo En títulos exigentes como The Witcher 3 Remastered, la generación de fotogramas permite escalar de 40 FPS a 70 FPS para lograr una experiencia más fluida. Fuentes para profundizar Fuente 1